Enfermedad de Alzheimer: un trastorno neurodegenerativo

Enfermedad de Alzheimer: un trastorno neurodegenerativo

Editado por: el 02/04/2023

Este trastorno no tiene cura, pero un buen tratamiento y otras estrategias de control pueden cambiar el pronóstico de la enfermedad.

 

La Enfermedad de Alzheimer es un padecimiento neurodegenerativo que se presenta cuando hay un acumulo de una proteína llamada Betaminoide en el cerebro y durante el proceso, las personas desarrollan un deterioro funcional.

 

 

Causas y factores de riesgo

 

Existen algunos factores de riesgo identificados que se pueden evitar y otros no, por ejemplo, el principal factor de riesgo es la edad, ya que no se puede evitar, por lo que las personas que son mayores de 60 años tienen más riesgo de padecer esta enfermedad y el riesgo aumenta a los 70 u 80 años.

 

Si se diagnóstica antes de los 60 años, se le conoce como Enfermedad de Alzheimer temprana y se produce por factores genéticos; sin embargo, se presenta con mayor frecuencia después de los 60, 70 y 80 años. Cada cinco o diez años después de los 60 años, se puede duplicar el porcentaje de riesgo de padecerlo.

 

Hay otros factores prevenibles para esta enfermedad, lo cuales son:

 

  • Realizar actividad física
  • Educarse por más de veinte años
  • Tener una ocupación compleja
  • No fumar
  • Evitar la Obesidad
  • Evitar la Hipertensión Arterial
  • Evitar la Diabetes Mellitus
  • Evitar la contaminación ambiental

 

Síntomas y diagnóstico

 

Los síntomas principales de la Enfermedad de Alzheimer se pueden dividir en síntomas tempranos y posteriormente, con la evolución de la enfermedad, estos pueden cambiar:

 

  • Memoria reciente
  • Depresión
  • Apatía
  • Ansiedad
  • Trastornos del Sueño
  • Agitación

 

Cuando la enfermedad avanza, ya puede iniciar un compromiso en las actividades de funcionalidad de la persona, como sus actividades de la vida diaria que les permite la interrelación con el ambiente y su entorno. Después de un tiempo, también comienza a afectar las actividades de la vida diaria que le permiten la supervivencia como bañarse, comer, ir al baño, caminar, subir y bajar escaleras.

 

Esta enfermedad tiene un proceso para el diagnóstico, no es una enfermedad que se pueda determinar por un examen. Si se diagnostica bien, el paciente tiene mayor probabilidad de tratamiento adecuado y de un abordaje adecuado. En ese sentido, al identificar la pérdida de la memoria reciente, el médico especialista deberá solicitar unos exámenes para descartar otro tipo de patologías orgánicas que puedan estar relacionadas con esta manifestación clínica.

 

También se debe realizar una Resonancia Magnética Cerebral Simple que permitirá descartar alguna patología orgánica y si existe algún hallazgo relacionado con esta enfermedad. Lo que siempre se recomienda es realizar una valoración por Neuropsicología, las cuales sirven de mucho para confirmar o descartar esta enfermedad.

 

Este es un proceso que no se concluye en una sola consulta y siempre se le invita al paciente que siga las indicaciones de manera ordenada y a los colegas especialistas que lo hagan pensando en el paciente.

 

Prevención

 

Esta enfermedad se puede prevenir en un alto porcentaje, si se intervienen esos factores de riesgo prevenibles, con esto se puede disminuir la incidencia hasta un 40% de acuerdo a las últimas investigaciones que existen.

 

Para prevenir se debe tener una educación formal prolongada y evitar otros aspectos como los ambientes de contaminación ambiental, Obesidad, fumar, Diabetes, la aparición de Hipertensión Arterial y si aparece, se debe controlar de manera adecuada e intervenir sobre la Pérdida Auditiva en las personas mayores.

 

Tratamiento

 

El tratamiento de la enfermedad es paliativo, ya que no se ha logado a través del tiempo crear un tratamiento curativo. En los últimos años, hay una intervención con medicamentos biológicos sobre la proteína Betamieloide, sin embargo, todavía está muy clara la aprobación de estos medicamentos.

 

El tratamiento paliativo consiste en disminuir la progresión del deterioro funcional que lleva al paciente al deterioro general y para disminuirlo, el tratamiento está dirigido a que actúe en algunas sustancias del Sistema Nervioso Central y esto permite que la persona que padece la enfermedad, pueda durar más tiempo con una mejor calidad de vida al cuidado de su familia.

 

Esta enfermedad tiene una progresión normal o esperada y si no se trata, la enfermedad avanza en esa progresión. Si se trata a tiempo, se puede lograr que la persona se mantenga funcional y con una mejor calidad de vida.

 

Es importante saber que esta enfermedad a nivel mundial se describe como un problema de salud pública que conforme aumentan las expectativas de vida y aumenta el número de personas mayores en el mundo, va aumentando la cantidad de personas que lo padecen y si no se interviene en los factores de riesgo, más personas van a estar expuestas a este tipo de Enfermedades Neurodegenerativas.

 

Como recomendación final, el paciente debe intervenir en los factores de riesgo y si se sospecha que se tiene un problema en la memoria reciente, consulte a un especialista en Geriatría, el cual es capaz de manejar esta enfermedad de manera integral.

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