Causas de la Depresión

Escrito por: Dr. Pablo Alberto Chalela Mantilla
Publicado: | Actualizado: 08/11/2018
Editado por: Top Doctors®

La depresión es una enfermedad mental que consiste principalmente en un bajo estado de ánimo y del dinamismo con sentimientos de tristeza, pérdida de interés o del gozo en la mayoría de las actividades cotidianas de un individuo, y que se relacionan con alteraciones del comportamiento. Adicionalmente suele estar acompañado de un malestar significativo o detrimento en su funcionamiento ocupacional y social.

Causas de la depresión

En las causas del trastorno depresivo se han investigado modelos biológicos como la interacción de cambios hormonales, las alteraciones en algunos neurotransmisores cerebrales siendo la serotonina, la noradrenalina y la dopamina los más estudiados; modelos genéticos; modelos psicológicos dados por la presencia de  mecanismos de defensa y modelos bio-sociales proporcionados por circunstancias estresantes en la vida afectiva de la persona afligida, ya sea por un duelo o pérdida afectiva, privación laboral o de perturbación en la relación interpersonal-familiar. Existen otras causas como las que pueden anteceder o resultar del consumo y abuso de una variedad de sustancias químicas (drogas psicoactivas, alcohol, etc.) e igualmente, también por ciertas condiciones médicas generales que hacen la situación más compleja y generan un pronóstico menos favorable.

Otras posibles causas

Se pueden mencionar entre otras causas los trastornos orgánicos o enfermedades biológicas como los accidentes cerebrovasculares, las demencias de tipo senil, de  Alzheimer y la vascular, o encefalopatía debido al efecto neurotrópico del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), las demencias subcorticales como la enfermedad de Parkinson y la corea de Huntington, las condiciones cardiovasculares dadas en pacientes con infarto agudo de miocardio, condiciones endocrinológicas como el hipotiroidismo, hipertiroidismo, enfermedad de Cushing y diabetes mellitus, el cáncer gastrointestinal, los cánceres ginecológicos, los casos con carcinoma de páncreas y en el dolor crónico, también.

Diagnóstico de la depresión

El diagnóstico de la depresión se basa exclusivamente en la entrevista clínica. La petición de pruebas complementarias sirve sólo para descartar otras enfermedades que puedan parecerse a la depresión o que coexisten con la depresión, pero no tienen un valor confirmatorio. Así, ante un paciente anciano que empieza un cuadro depresivo por primera vez, el médico debe solicitar un TAC (Tomografía Axial Computarizada), para descartar que no sea el inicio de una demencia. El médico también solicitará un análisis de sangre ante un paciente que se siente fatigado y enlentecido, para descartar por ejemplo, un hipotiroidismo o una diabetes mellitus.

Aunque la depresión tiene una importante carga hereditaria, al día de hoy no tenemos disponibles pruebas genéticas que nos informen acerca del riesgo de padecer el trastorno. Las pruebas sofisticadas de neuroimagen (resonancia magnética funcional, tomografía con emisión de positrones, etc.) se utilizan en casos muy especiales de duda entre trastornos orgánicos cerebrales. También son útiles algunas pruebas psicológicas donde se manejan unos cuestionarios para la evaluación de la depresión y que son específicos para valorar diferentes dimensiones que se pueden presentar en el desarrollo de la enfermedad.

Posibilidades de tratamiento

Existen unos ejes terapéuticos para el abordaje y el manejo de la depresión, como los médicos, psicológicos, sociales y otros. En general, un tratamiento adecuado de la depresión combina todos estos elementos. Debe subrayarse la importancia de involucrar para una adecuada información y adherencia terapéutica, a la familia del paciente.

Los tratamientos médicos no solo incluyen medicación, sino también otros tipos de opciones, que son llevados en centros especializados, ya sean en unidades mentales o en clínicas de atención psiquiátrica. Los psicomedicamentos más recetados son los llamados timolépticos también conocidos como los antidepresivos y que se prescriben dentro del manejo médico, si el Psiquiatra así lo considera necesario. Es importante destacar que los antidepresivos no producen dependencia.

El tratamiento psicológico se basa en la psicoterapia, que puede ser de distinto tipo. En la depresión leve la psicoterapia puede ser efectiva por sí misma con psicoeducación, mientras que para las depresiones más graves suele combinarse con psicomedicación.

Las intervenciones a nivel social, incluidas el relacionamiento interpersonal, pueden ser las estrategias de relajación, ejercicio físico, y recibir información sobre la depresión, que acostumbran a ser muy ventajosos y a potenciar los beneficios de la medicación y la psicoterapia.

También existen otros tratamientos llamados "complementarios" o "alternativos" que si bien son muy populares, no cuentan con la evidencia necesaria para respaldar su eficacia.

Tasas de incidencia de este padecimiento

La depresión es la enfermedad mental más frecuente y afecta a 1 de cada 5 personas. Aqueja el doble a las mujeres que a los hombres. Estudios recientes afirman que un 15% de los pacientes con depresión evolucionan hacia la cronicidad. Se le denomina también como depresión mayor o unipolar, para distinguirla de la distimia, siendo ésta un trastorno afectivo de carácter depresivo crónico, caracterizado por la baja autoestima y aparición de un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado, pero que no cumple con todos los patrones diagnósticos de la depresión y, además, en la distimia el paciente es algo más funcional que en el depresivo.

La depresión es diagnosticada con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. Sin embargo, las tasas diferenciales de abuso de sustancias, reclusión o arresto y suicidio ponen en tela de juicio la suposición de que los hombres son menos susceptibles que las mujeres a la depresión. En la población de adultos mayores, las tasas de depresión tienden a disminuir. Sin embargo, algunos autores señalan que, frecuentemente en adultos mayores la depresión se presenta de forma atípica, no verificando los criterios clínicos para depresión mayor. Sin embargo, a pesar de que estos síndromes incompletos pueden impactar con el cálculo de la incidencia y prevalencia de la enfermedad depresiva entre los adultos mayores, tienen la misma secuela en cuanto a la morbimortalidad que la depresión mayor. Hay una amplia tonalidad de deterioro cognitivo asociado en la depresión de los adultos mayores, envolviendo una disminución en la rapidez del procesamiento central, con daños en la función ejecutiva, y el menoscabo de la memoria a corto plazo. El quebranto cognitivo en la depresión del adulto mayor puede ser resultado del mismo trastorno depresivo o latente que puede estar oculto dentro de una demencia. Los problemas de memoria son comunes en los adultos mayores con depresión.

¿Es posible superar la Depresión?

El tratamiento con el psicofármaco y con la psicoterapia, consiguen, en la mayoría de los casos, aliviar parcialmente o en su totalidad los síntomas. Una vez se han superado las manifestaciones de la depresión, convendrá seguir bajo tratamiento antidepresivo el tiempo necesario para evitar posibles recaídas, y eso sólo lo indicará el Médico Psiquiatra. En algunos casos, el tratamiento deberá prolongarse de por vida. En ocasiones, la depresión no tiene causas aparentes. Aun cuando se la relaciona con un problema o evento estresante puntual, a veces no basta con solucionar esto para que los síntomas desaparezcan, sino que es necesario contar con un tratamiento adecuado. Cuando una persona se deprime puede no ser consciente de sus síntomas. Algunas individuos buscan ayuda cuando se dan cuenta de que no pueden resolver un problema o que sus emociones empiezan a interferir con las tareas que realizaban diariamente, otras recién lo hacen cuando los síntomas se han agravado y la vida parece no tener sentido. Muchas veces, esto viene asociado con el temor generalizado que coexiste por el estigma generalizado que igualmente concurre, como es el de asistir a una cita donde el Médico Psiquiatra.

Por Dr. Pablo Alberto Chalela Mantilla
Psiquiatría

El Dr. Pablo Alberto Chalela Mantilla es un reconocido Psiquiatra con más de 30 años de experiencia en importantes instituciones como la Asociación Médica de Los Andes, sitio donde actualmente brinda consulta.

Egresó como Médico y Cirujano de la Pontificia Universidad Javeriana, posteriormente se especializó en Psiquiatría dentro de la Universidad del Rosario. Así mismo es experto en Salud Mental y Clínica Psiquiátrica.

Ha ocupado los cargos de Coordinador del Servicio de Psiquiatría en el Hospital Infantil Universitario de San José de Bogotá y Psiquiatra en la Asociación Médica de los Andes, Clínica San Juan de Dios de Chía, Asociación Médica de los Andes y en la Fundación Santa Fe de Bogotá.

Se ha desempeñado como instructor del Departamento de Salud Mental de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud y como instructor de la División Biopsicosocial de la Universidad de El Bosque.

Forma parte de diferentes asociaciones médicas entre las que se encuentran: Asociación Colombiana de Psiquiatría, Asociación Colombiana de Psiquiatría Biológica y Colegio Colombiano de Neuropsicofarmacología entre otras.

Algunos de los padecimientos que atiende son: Depresión, Ansiedad, Trastorno Bipolar, Esquizofrenia, Síndrome Demencial y Psicosis.

Gracias a esto el Dr. Chalela Mantilla es un destacado Psiquiatra en Bogotá, Colombia.

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