Opiniones sobre Psic. Ana Luisa Gil Alfonsi
- ¿Recomendarías a esta doctora?
- Trato del doctor
- Trato del personal en consulta
- Espera en consulta
- Estado de las instalaciones
- Muy buena atención, muy buen trato me ayudó a superar obstáculos de hechos que han pasado en mi vida súper recomendado
- Con la ayuda de esta psicóloga pude vencer fobias al miedo a la altura y me he sentido libre de esos temores
- Maravilloso trato, muy empática comprensiva me ayudó con mi problema de salud y he visto mejoría en mi día a día
- Me encanto la atención inmediata, el buen trato entendía perfectamente lo que me explicaban en cuanto a mi situación muy profesional excelente!!
- He padecido depresión durante bastante tiempo, y con la Lic. Ana Luisa he encontrado la asistencia efectiva y la ayuda precisa para superarla. Le agradezco mucho su profesionalismo y dedicación.
- Excelente atención en mis consultas referidas a crisis depresivas
- La Lic. Ana Luísa es una profesional empática y atenta. Escucha con sensibilidad y orienta con claridad y respeto. Su compromiso y calidad humana la hacen altamente recomendable.
- Una psicóloga con una sensibilidad increíble. Me ayudó a reconectarme conmigo misma y a descubrir que mi autoestima no dependía de lo que los demás pensaran, sino de cómo me hablaba cada día
- Me ha ayudado mucho con mi depresión siento que es muy cercana y tiene una forma de trabajar que lo hace sentir cómodo a uno como paciente muy recomendada como psicóloga
- Excelente profesional tiene máxima atención con el paciente muy receptiva
- Es de las mejores psicólogas, brindando un espacio seguro y de contención con ternura.
- Me gustó mucho mi sesión con la dra Ana gil la recomiendo !!
- He probado varios psicólogos y Ana me gustó mucho, me sentí comprendida desde el momento 1 y libre de hablar
- Quedé muy contento con la consulta, propone estrategias claras,fáciles de entender y prácticas para los problemas planteados, hace que se vean las soluciones
- Desde el primer encuentro me sentí escuchada de verdad, sin juicios, con una calidez que me hizo soltar barreras que llevaba años cargando. No solo entendí muchas cosas de mí, sino que empecé a mirarme con más compasión.