Zona para profesionales

Tu nariz no debería estar congestionada todo el tiempo: ¿cuándo sospechar Sinusitis?

Respirar por la nariz parece algo tan automático que muchas veces solo nos damos cuenta de su importancia cuando deja de funcionar correctamente. Una nariz congestionada, sensación de presión en la cara, Dolor de Cabeza o dificultad para percibir los olores pueden parecer síntomas pasajeros, especialmente después de un resfriado.


Pero ¿qué ocurre cuando la congestión no desaparece, los síntomas regresan constantemente o empiezan a interferir con el sueño y las actividades diarias?


En esos casos, puede ser momento de preguntarse si realmente se trata de un resfriado o si existe una sinusitis.

¿Qué es la Sinusitis?

La Sinusitis ocurre cuando los tejidos que recubren los senos paranasales se inflaman. Estos espacios, ubicados alrededor de la nariz, producen moco que normalmente drena hacia las fosas nasales.


Cuando la inflamación dificulta ese drenaje, el moco puede acumularse y aparecer congestión nasal, presión o dolor facial, secreción nasal y disminución del olfato.


La sinusitis puede aparecer después de una infección respiratoria, pero también puede relacionarse con alergias, alteraciones anatómicas de la nariz, pólipos nasales u otros factores que dificultan la correcta ventilación y eliminación de secreciones.


Por eso, no todas las personas que tienen la nariz congestionada tienen necesariamente sinusitis.

¿Cómo saber si es un resfriado o Sinusitis?

Esta es una de las dudas más frecuentes.


Un resfriado común suele mejorar progresivamente en unos días. En cambio, cuando los síntomas persisten, empeoran después de una aparente mejoría o se repiten con frecuencia, conviene valorar otras posibilidades.


Entre los síntomas que pueden aparecer en la Sinusitis se encuentran:

  • Congestión o dificultad para respirar por la nariz
  • Secreción nasal espesa
  • Sensación de presión o dolor en la cara
  • Dolor o presión alrededor de los ojos, mejillas o frente
  • Disminución o pérdida del sentido del olfato
  • Tos, especialmente durante la noche
  • Mal aliento
  • Sensación de presión en los oídos
  • Dolor de cabeza


La combinación de síntomas y su duración son importantes para orientar el diagnóstico.

¿La Sinusitis siempre provoca dolor de cabeza?

No necesariamente.


Aunque el dolor o presión facial puede formar parte de la Sinusitis, no todos los dolores de cabeza significan que existe un problema en los senos paranasales.


De hecho, algunas personas que creen tener “Sinusitis” pueden estar experimentando realmente una migraña u otro tipo de cefalea.

¿Por qué algunas personas tienen Sinusitis constantemente?

Cuando una persona presenta episodios repetidos o síntomas que duran mucho tiempo, es importante investigar por qué la inflamación está ocurriendo.


Las alergias pueden mantener inflamada la mucosa nasal y favorecer la aparición de síntomas. También pueden existir pólipos nasales, desviaciones del tabique u otras alteraciones anatómicas que dificulten el drenaje de los senos paranasales.


En algunos pacientes, la inflamación puede convertirse en un problema persistente y dar lugar a sinusitis crónica, que se caracteriza por síntomas que duran al menos 12 semanas.


Aquí es donde resulta especialmente importante no conformarse con tratar cada episodio de manera aislada. Si la Sinusitis vuelve una y otra vez, quizá sea necesario encontrar la causa que está favoreciendo su aparición.

¿Perder el olfato puede ser una señal?

Sí. La disminución del sentido del olfato puede aparecer cuando existe inflamación importante de la mucosa nasal y de los senos paranasales.


Para muchas personas, perder parcialmente el olfato parece un problema menor, pero puede afectar mucho más de lo que imaginamos. El olfato participa en la percepción de los sabores, influye en la alimentación y también permite identificar determinados olores del entorno.


Por eso, si la pérdida del olfato persiste o aparece repetidamente junto con congestión nasal y otros síntomas, es recomendable consultar con un especialista.

¿Cuándo debería acudir al otorrinolaringólogo?

No es necesario esperar a que la congestión se vuelva insoportable.


Una valoración por Otorrinolaringología puede ser recomendable cuando los síntomas son persistentes, aparecen episodios repetitivos de sinusitis, existe dificultad constante para respirar por la nariz o los tratamientos habituales no producen una mejoría adecuada.


También es importante acudir a valoración cuando existe pérdida persistente del olfato, secreción nasal recurrente, dolor facial frecuente o síntomas que afectan el descanso y la calidad de vida.


El especialista puede realizar una exploración de la nariz y, dependiendo de cada caso, determinar si son necesarios estudios adicionales.

¿Se puede prevenir la Sinusitis?

No siempre es posible evitarla, pero algunas medidas pueden ayudar a disminuir los factores que favorecen la inflamación nasal.


Controlar adecuadamente las alergias, evitar el humo del tabaco, mantener una buena hidratación y realizar una adecuada higiene de manos puede contribuir a reducir algunos factores de riesgo.


En personas con problemas anatómicos o sinusitis recurrente, la prevención puede requerir identificar y tratar específicamente la causa.

Cuando respirar deja de ser algo automático

Una congestión ocasional después de un resfriado puede ser completamente normal. El problema aparece cuando respirar por la nariz se convierte constantemente en una dificultad.


Si la nariz permanece congestionada durante semanas, el olfato disminuye, aparece presión facial o los episodios se repiten una y otra vez, vale la pena dejar de pensar que simplemente “se pasará”.


La Sinusitis puede tener diferentes causas y no todas requieren el mismo tratamiento. Identificar qué está provocando la inflamación es el primer paso para recuperar una respiración adecuada y mejorar la calidad de vida.


Porque respirar bien no debería sentirse como un privilegio: debería ser algo que pudiéramos hacer sin siquiera pensar en ello.