Sueño e insomnio durante el embarazo: cómo afectan a la salud de la madre y del bebé
El sueño es un proceso fisiológico, natural y reversible que ocurre de forma espontánea cada 24 horas, regulado por el ritmo circadiano. Durante el sueño se llevan a cabo múltiples procesos esenciales para la salud física, mental y cerebral, entre ellos:
- Conservación de la energía
- Regulación metabólica
- Regulación emocional
- Consolidación de la memoria
- Eliminación de sustancias de desecho del cerebro
- Fortalecimiento del sistema inmunológico
- Entre muchos otros
Por esta razón, el sueño es fundamental para el bienestar en cualquier etapa de la vida, y adquiere una relevancia especial durante el embarazo, un periodo de grandes cambios físicos, hormonales y emocionales.
En este artículo abordaremos cómo cambia el sueño en la mujer, por qué el insomnio es tan frecuente durante el embarazo y cuándo es importante acudir al médico.
El sueño en la mujer
De forma subjetiva, las mujeres suelen percibir su sueño como de peor calidad en comparación con los hombres, especialmente después de los 40 años. Sin embargo, estudios objetivos como la polisomnografía (estudio del sueño) y la actigrafía (registro del ciclo actividad-reposo) han demostrado que:
- Los hombres presentan más despertares nocturnos y de mayor duración
- Las mujeres tienen mayor tiempo total de sueño
- Las mujeres presentan más sueño profundo (fase 3) y más sueño MOR (movimientos oculares rápidos), ambas fases altamente reparadoras
A pesar de ello, la mujer es más vulnerable al insomnio y lo reporta con mayor frecuencia en consulta médica. Estudios epidemiológicos muestran que las mujeres tienen hasta el doble de riesgo de padecer insomnio, y este riesgo aumenta con la edad.
Además, el sueño femenino se ve influenciado por distintas etapas hormonales como el ciclo menstrual, el embarazo, la maternidad y la menopausia.
¿Qué es el insomnio?
El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente en la población general. Se define como la dificultad persistente para conciliar el sueño y/o mantenerlo durante la noche, a pesar de contar con tiempo y condiciones adecuadas para dormir.
Esta dificultad genera:
- Insatisfacción con el sueño
- Alteraciones en el funcionamiento diurno
- Afectación en la calidad de vida
Se estima que el insomnio afecta entre el 10% y el 30% de la población adulta.
¿Qué tan frecuente es el insomnio durante el embarazo?
Durante el embarazo, el patrón de sueño se altera de forma significativa. Estudios reportan que hasta el 97% de las mujeres embarazadas experimentan cambios o dificultades para dormir.
El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente en esta etapa, y sus manifestaciones más comunes incluyen:
- Despertares nocturnos frecuentes
- Sensación de sueño no reparador
- Dificultad para conciliar el sueño
- Dormir menos de 6 horas por noche
También se ha observado una relación entre el sedentarismo y la sensación de sueño no reparador.
Estudios de sueño han mostrado en mujeres embarazadas:
- Disminución del sueño profundo
- Aumento de la vigilia durante la noche
- Menor eficiencia del sueño
- Reducción del tiempo total de sueño
Cambios del sueño por trimestre
Primer trimestre:
Mayor somnolencia diurna, fatiga y despertares nocturnos. El aumento de progesterona, con efecto sedante, puede explicar el exceso de sueño durante el día. Náuseas, micción frecuente, crecimiento mamario y dolor lumbar también afectan el descanso.
Segundo trimestre:
Suele presentarse una mejoría relativa del sueño. Sin embargo, pueden aparecer ronquidos (hasta en el 45% de las embarazadas), reflujo gastroesofágico y acidez, que fragmentan el sueño.
Tercer trimestre:
Es la etapa con mayores alteraciones del sueño. Aumentan la dificultad para dormir, los despertares nocturnos y la reducción del tiempo de sueño, lo que incrementa la somnolencia diurna y afecta el funcionamiento diario.
¿Por qué aparece el insomnio en el embarazo?
Las causas son múltiples y pueden coexistir:
- Ronquido y apnea del sueño, especialmente en mujeres con sobrepeso u obesidad
- Dificultad para encontrar una postura cómoda
- Sensación de calor o sudoración
- Movimientos fetales
- Calambres nocturnos
- Síndrome de piernas inquietas, presente hasta en el 20% de las embarazadas, especialmente en el último trimestre
Además, el insomnio crónico puede asociarse a síntomas depresivos, por lo que las mujeres con antecedentes de depresión pueden ser más vulnerables a desarrollar insomnio durante la gestación.
¿Cuándo acudir al médico?
Aunque los problemas de sueño son muy frecuentes durante el embarazo, a menudo no se consideran una molestia médica relevante, a pesar de que pueden aumentar el riesgo de:
- Cesárea
- Parto prematuro
- Trabajo de parto prolongado
- Depresión posparto
- Hipertensión y diabetes gestacional
- Afectaciones en la salud fetal
Por ello, ante los primeros cambios o dificultades para dormir, es fundamental consultar con el ginecobstetra o con un especialista en trastornos del sueño. No es recomendable esperar hasta el tercer trimestre, cuando las alteraciones son más severas y las opciones de tratamiento, especialmente farmacológicas, son más limitadas.
Consejos para dormir mejor y disfrutar tu embarazo
La higiene del sueño y la actividad física son las estrategias más efectivas para mejorar el descanso durante el embarazo:
- Mantén horarios regulares para dormir y despertar
- Asegura al menos 6 horas de sueño
- Cena ligero y evita alimentos irritantes o grasos
- Reduce líquidos antes de dormir
- Evita café, tabaco y bebidas estimulantes por la tarde
- Desconéctate de pantallas al menos una hora antes de dormir
- Crea un ambiente oscuro, silencioso y fresco
- Duerme de lado, con apoyo de almohadas
- Realiza actividad física diaria, preferentemente por la mañana
- Evita la automedicación para dormir
Ante cualquier duda, consulta siempre con tu médico.