Nutrición oncológica: un pilar fundamental durante el tratamiento contra el cáncer
El cáncer no solo representa un desafío médico, sino también nutricional. Desde el momento del diagnóstico, el organismo del paciente experimenta cambios metabólicos, inflamatorios y funcionales que afectan directamente su estado nutricional, su energía y su capacidad de respuesta al tratamiento. En este contexto, la nutrición oncológica se consolida como un pilar fundamental del abordaje integral del cáncer.
En Colombia, cada vez más especialistas reconocen que una alimentación adecuada, individualizada y supervisada por un profesional en nutrición clínica especializada en oncología puede marcar una diferencia significativa en la evolución del paciente, no solo en términos de tolerancia al tratamiento, sino también en calidad de vida, funcionalidad y pronóstico.
¿Qué es la nutrición oncológica y por qué es fundamental durante el tratamiento contra el cáncer?
La nutrición oncológica es una rama especializada de la nutrición clínica que se enfoca en atender las necesidades nutricionales específicas de las personas con cáncer. Su objetivo principal es prevenir, identificar y tratar las alteraciones nutricionales que pueden presentarse como consecuencia de la enfermedad y de los tratamientos oncológicos.
El cáncer induce cambios metabólicos complejos que pueden generar un aumento del gasto energético, mayor degradación muscular y alteraciones en el uso de los nutrientes. A esto se suman los efectos secundarios de tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia, la inmunoterapia o la terapia hormonal, que
afectan la ingesta, la absorción y el aprovechamiento de los alimentos.
Gracias a la nutrición oncológica es posible:
- Prevenir o tratar la desnutrición.
- Reducir la pérdida de peso involuntaria.
- Preservar la masa muscular y la fuerza.
- Mejorar la tolerancia a los tratamientos.
- Favorecer una relación más saludable con la alimentación.
- Mejorar la calidad de vida del paciente.
El acompañamiento oportuno entre el paciente y el profesional en nutrición permite implementar estrategias adaptadas a cada etapa del tratamiento, favoreciendo un abordaje más humano, integral y efectivo.
¿Cómo influyen la quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia en el estado nutricional?
Los tratamientos oncológicos pueden afectar el estado nutricional de forma directa e indirecta. Aunque son esenciales para el control de la enfermedad, también pueden generar efectos secundarios que interfieren con la alimentación y el metabolismo.
Efectos sobre la ingesta y la absorción
Entre los efectos más frecuentes se encuentran:
- Náuseas y vómitos.
- Diarrea o estreñimiento.
- Mucositis (inflamación de la mucosa oral y digestiva).
- Disfagia (dificultad para tragar).
- Alteraciones del gusto y del olfato.
- Xerostomía (boca seca).
- Fatiga intensa.
Estas alteraciones pueden llevar a una disminución del apetito, rechazo a ciertos alimentos y menor consumo de energía y nutrientes.
Cambios metabólicos
Además de afectar la ingesta, los tratamientos pueden:
- Aumentar el gasto energético.
- Favorecer la degradación de masa muscular.
- Alterar el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos.
Si estas alteraciones no se manejan adecuadamente, pueden conducir a pérdida de peso, desnutrición, sarcopenia y deterioro funcional, afectando negativamente la respuesta al tratamiento y la recuperación.
Problemas nutricionales más frecuentes en pacientes oncológicos
Los problemas nutricionales en oncología son variados y dependen de múltiples factores, como el tipo de cáncer, su localización, el estadio de la enfermedad, el tratamiento recibido y el estado nutricional previo del paciente.
Pérdida de peso involuntaria
Es uno de los signos más frecuentes y puede presentarse desde etapas tempranas. Cuando es significativa y no intencional, se asocia con mayor riesgo de complicaciones.
Desnutrición
La desnutrición puede afectar tanto a personas con bajo peso como a aquellas con peso normal o incluso sobrepeso. Se caracteriza por un déficit de energía, proteínas y/o micronutrientes que compromete la función del organismo.
Sarcopenia
La sarcopenia es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular. En pacientes con cáncer puede desarrollarse rápidamente y está asociada con:
- Mayor toxicidad del tratamiento.
- Mayor riesgo de infecciones.
- Menor funcionalidad.
- Peor pronóstico.
Alteraciones del apetito y la ingesta
Incluyen anorexia, saciedad temprana y aversiones alimentarias, las cuales dificultan cubrir los requerimientos nutricionales diarios.
Estrategias nutricionales para manejar efectos secundarios del tratamiento
No existe una única estrategia válida para todos los pacientes. Las recomendaciones deben ser individualizadas, considerando la tolerancia, los gustos, la cultura alimentaria y la condición clínica.
Para náuseas y vómitos
- Evitar olores fuertes.
- Preferir comidas frías o a temperatura ambiente.
- Realizar comidas pequeñas y frecuentes.
- Evitar ayunos prolongados.
Para falta de apetito
- Priorizar alimentos de alta densidad calórica y proteica.
- Comer primero los alimentos más nutritivos del plato.
- Adaptar los horarios según los momentos de mayor apetito.
Para alteraciones del gusto
- Usar especias, hierbas y marinados suaves.
- Variar texturas y preparaciones.
- Probar utensilios de plástico si hay sabor metálico.
Adaptaciones generales
- Ajustar la textura de los alimentos (licuados, purés, picados).
- Modificar la temperatura según la tolerancia.
- Mantener una adecuada hidratación.
Todas estas estrategias deben ser prescritas y ajustadas por un profesional en nutrición clínica, especialmente cuando existen síntomas adicionales como mucositis, diarrea o estreñimiento.
Alimentación para favorecer la recuperación y el mantenimiento de la masa muscular
Durante el tratamiento oncológico, preservar la masa muscular es uno de los principales objetivos nutricionales.
Aporte adecuado de proteínas
Se recomienda priorizar fuentes de proteína de alta calidad, como:
- Carnes magras.
- Pescado.
- Huevos.
- Lácteos.
- Legumbres.
- Suplementos proteicos, cuando estén indicados.
Energía suficiente
El aporte energético debe ser adecuado para que las proteínas puedan cumplir su función estructural y no se utilicen como fuente de energía.
Micronutrientes y grasas saludables
Vitaminas, minerales y grasas saludables, especialmente los ácidos grasos omega-3, contribuyen a modular la inflamación y apoyar la recuperación.
Ejercicio y actividad física
La nutrición debe ir de la mano del ejercicio supervisado por profesionales, ya que la combinación de alimentación adecuada y actividad física es clave para prevenir o contrarrestar la sarcopenia.
Además, el descanso adecuado y una buena hidratación complementan este proceso de recuperación.
¿Cuándo es necesario el uso de suplementos nutricionales o soporte especializado?
El soporte nutricional especializado se indica cuando el paciente:
- No logra cubrir sus requerimientos nutricionales con la alimentación habitual.
- Presenta pérdida de peso significativa.
- Tiene desnutrición o riesgo de desarrollarla.
- Presenta síntomas severos que limitan la ingesta.
Existen diferentes tipos de soporte:
- Suplementos nutricionales orales.
- Nutrición enteral.
- Nutrición parenteral.
La elección depende de la condición clínica, la vía digestiva funcional y la respuesta del paciente. Siempre debe ser una decisión oportuna, individualizada y supervisada por un profesional en nutrición.
El papel del nutriólogo especializado en oncología en la calidad de vida y el pronóstico
El profesional en nutrición clínica oncológica forma parte esencial del equipo multidisciplinario. Su intervención temprana permite:
- Mejorar la tolerancia a los tratamientos.
- Reducir complicaciones.
- Evitar interrupciones terapéuticas.
- Preservar la funcionalidad y la autonomía.
Además, el nutriólogo acompaña al paciente y su familia, brinda educación nutricional, aclara mitos y reduce la ansiedad asociada a la alimentación durante la enfermedad.
En oncología, la nutrición no solo cumple una función terapéutica, sino también emocional y social, ayudando a mantener el vínculo con la alimentación como una fuente de bienestar y disfrute.
Recuerda que...
La nutrición oncológica es un componente indispensable en el tratamiento integral del cáncer. Su abordaje oportuno, individualizado y basado en evidencia permite enfrentar los cambios metabólicos de la enfermedad, mejorar la tolerancia a los tratamientos y preservar la calidad de vida del paciente.
En Colombia, integrar al nutriólogo especializado en oncología dentro del equipo de salud no solo optimiza los resultados clínicos, sino que promueve un enfoque más humano, integral y efectivo del cuidado del paciente con cáncer.