La ciencia del amor: ¿Por qué nos enamoramos de ciertas personas y no de otras?
Las relaciones de pareja son un fenómeno complejo en el que influyen diversos factores biológicos, psicológicos y sociales.
Helen Fisher, una destacada antropóloga biológica, ha dedicado más de 30 años a investigar el amor desde una perspectiva científica. A partir de sus estudios, identificó cuatro tipos de personalidad que influyen en la elección de pareja y en la dinámica de las relaciones.
Los cuatro tipos de personalidad en el amor, según Helen Fisher
Helen Fisher desarrolló un test de personalidad publicado en su libro Why Him? Why Her?, en el que identifica cuatro categorías principales que no sólo influyen en la manera en que nos relacionamos con los demás, sino también las afinidades y desafíos que podemos encontrar en una relación.
Cada una de estas personalizadas está vinculada a un neurotransmisor u hormona específica, lo que afecta la forma en que experimentamos el amor y las relaciones:
Exploradores: conciben el amor como una aventura
Los exploradores son personas impulsivas, muy curiosas y suelen actuar según lo que “les ofrece el momento”. Sus palabras preferidas son: aventura, espontaneidad, viaje, nuevo y diversión. Su composición química predomina la Dopamina. Suelen aburrirse con facilidad, tienen que estar siempre en movimiento.
Los exploradores buscan “compañeros de juegos y aventura”, es decir se llevan muy bien con otros exploradores, sin embargo, si no desarrollan la empatía con las prioridades de su pareja pueden terminar buscando cada cual sus aventuras por separado.
Constructores: Estables y comprometidos
Este tipo de personalidad se caracteriza por personas serenas, sociables, pacíficas y familiares, sin asumir tantos riesgos. Los constructores son planificadores por naturaleza y les gusta programar las cosas con antelación, y se ciñen a la tradición. Se identifican con las palabras: familia, honestidad, moral, valores, confianza y lealtad.
En su composición química predominan la Serotonina, estas personas buscan un amante servicial. Son creadores de redes naturales y respetan las normas y la autoridad en la sociedad. Los constructores suelen sentirse atraídos por otros constructores y fluyen, como su nombre lo dice, en la construcción de un proyecto familiar, normativo, etc., por lo que suelen chocar con los exploradores.
Directores: Racionales y determinados
En los directores predomina la hormona de la testosterona. Se trata de personas equilibradas, racionales, analíticas y con gran apego a la lógica, perfeccionistas, muy trabajadoras, van al grano de cada asunto, son decididos-as, de mente dura, suelen tener la capacidad para descifrar el funcionamiento de las cosas, de fórmulas matemáticas y otros sistemas. Se identifican con palabras como: inteligencia, debate, decisión, ambición, desafío.
Aunque se atraen por compañeros de mente, rara vez se decantan por otros directores, cuando lo hacen, suelen sentirse atraídos en la capacidad intelectual e incluso en la sexual, pero con dificultades en la convivencia, se entienden mejor con una pareja opuesta, los negociadores, aunque en ocasiones pueden surgir problemas. Para que los directores tengan relaciones satisfactorias, deben aprender a usar el corazón, la empatía y no solo la cabeza. Incluso pueden ser compatibles con los constructores si suelen solucionar sus choques.
Negociadores: Empáticos e idealistas
Los negociadores son personas expresivas, empáticas, agradables, confiadas, intuitivas, soñadoras e idealistas. Suelen ser perfiles muy sensibles, a la vez que imaginativas y con una mente muy abierta. Necesitan profundizar en los sentimientos y que se satisfagan sus necesidades emocionales.
Su composición química es predominante los estrógenos. Las palabras que los describen son: amabilidad, sensibilidad, empatía, confianza, dulzura y aprendizaje.
A personas con este tipo de personalidad les atraen los directores, sin embargo, pueden tener problemas en sus relaciones cuando se fijan en comentarios y críticas casuales, ya que, tienden a tomárselos como algo personal, es importante que trabajen en ser un poco más racionales para evitar malos entendidos.
¿La clave del amor está en la compatibilidad?
Si bien ciertos tipos de personalidad tienden a llevarse mejor con otros, no hay reglas absolutas. La clave para una relación satisfactoria radica en la comunicación, el respeto y la capacidad de adaptarse a las diferencias. Aceptar las diferencias y trabajar en conjunto para fortalecer la relación es clave para la estabilidad y la felicidad en pareja.
No todos los opuestos se atraen ni todos los similares tienen éxito juntos. Lo fundamental es conocer nuestras propias inclinaciones y prioridades, así como las de nuestra pareja, para construir una relación basada en la comprensión mutua.
Si desarrollamos una buena comunicación con nuestra pareja, basada en el respeto, en la escucha, en la comprensión, así como un gran nivel de empatía para pensar en sus prioridades, además de las nuestras, es probable que las cosas funcionen.
¿Cuál es tu tipo de personalidad?
Conocer tu tipo de personalidad y el de tu pareja puede ayudarte a comprender mejor la dinámica y a tomar decisiones más conscientes sobre tus relaciones, ¿cuál crees que predomina en ti? ¿y en tu pareja o expareja?
Si deseas descubrir cuál es tu estilo predominante en el amor, puedes realizar el Test de Personalidad de Helen Fisher. Además, es importante contar el apoyo de un especialista en Psicología para recibir el asesoramiento adecuado para construir relaciones saludables.