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Prótesis de Tórax

¿Qué es la Prótesis de Tórax?

La Prótesis de Tórax es un implante diseñado para reconstruir, reemplazar o reforzar estructuras óseas y tejidos del tórax, principalmente en pacientes que han sufrido Malformaciones Congénitas, Traumatismos severos o Cirugías Oncológicas.


Estas prótesis pueden estar hechas de materiales biocompatibles como titanio, polietileno o silicona, dependiendo de la necesidad médica específica.


La cirugía de Prótesis de Tórax es fundamental para mejorar la función respiratoria, la estabilidad torácica y la estética del paciente, lo que impacta positivamente en su calidad de vida.



¿Por qué se realiza?

Las Prótesis de Tórax se indican en diversas condiciones médicas, entre ellas:

  • Malformaciones Congénitas: Pectus excavatum (tórax hundido) o Pectus carinatum (tórax en quilla)
  • Cirugías Oncológicas: extirpación de tumores en la pared torácica y Reconstrucción tras Mastectomía o cirugía pulmonar extensa
  • Traumatismos severos: Fracturas múltiples de costillas con inestabilidad torácica o lesiones por accidentes de tránsito o impacto penetrante
  • Defectos postquirúrgicos: reemplazo de secciones óseas tras infecciones o Necrosis y corrección de complicaciones en cirugías previas

 

¿En qué consiste la Prótesis de Tórax?

El procedimiento puede variar según el objetivo de la intervención, pero generalmente incluye una evaluación médica y planificación, que consiste en realizar estudios de imagen (TAC, Radiografías) para determinar la extensión del defecto, así como, un diseño personalizado de la prótesis, en algunos casos mediante impresión 3D.


Una vez que se tiene el diseño de la próstesis, se realiza la cirugía de implantación que se realiza bajo anestesia general. Durante la cirugía se retiran estructuras óseas dañadas si es necesario, posteriormente, se coloca la prótesis fijándola con tornillos, suturas o adhesivos biocompatibles. Finalmente, se verifica la estabilidad de la pared torácica y la función respiratoria.


Por último, se cierran los tejidos con técnicas que minimicen cicatrices y se deja drenaje en algunos casos para evitar acumulación de líquidos.

 

Preparación para el procedimiento

Antes de la cirugía, el paciente debe seguir una serie de pasos:

  • Evaluación preoperatoria: exámenes de sangre, electrocardiograma y pruebas de función pulmonar
  • Suspensión de medicamentos: evitar anticoagulantes o fármacos que afecten la coagulación
  • Ayuno prequirúrgico: generalmente de 8 a 12 horas antes de la intervención
  • Planificación de rehabilitación: dependiendo del caso, puede requerirse fisioterapia postoperatoria

 

Cuidados tras la intervención

La recuperación varía según el tipo de prótesis y la condición del paciente, pero suele incluir:

  • Hospitalización de 3 a 7 días para monitoreo postoperatorio
  • Uso de analgésicos y antibióticos para controlar el dolor y prevenir infecciones
  • Evitar esfuerzos físicos intensos durante al menos cuatro o seis semanas
  • Fisioterapia Respiratoria en casos donde la intervención afecte la mecánica pulmonar
  • Revisión médica periódica para evaluar la integración de la prótesis y detectar posibles complicaciones

 

Alternativas a este tratamiento

En algunos casos, existen alternativas menos invasivas o complementarias a la colocación de una Prótesis Torácica:

  • Cirugía de remodelación torácica sin prótesis, cuando el defecto no compromete la estabilidad estructural.
  • Uso de órtesis y corsés ortopédicos, en casos leves de pectus excavatum o carinatum.
  • Terapias mínimamente invasivas, como la técnica de Nuss para pectus excavatum.
  • Rehabilitación pulmonar y fisioterapia, para mejorar la función torácica sin intervención quirúrgica.

 

¿Qué especialista realiza la Prótesis de Tórax?

El procedimiento es realizado por especialistas en Cirugía de Tórax o en Cirugía Plástica con experiencia en reconstrucción torácica. En algunos casos, puede requerir la colaboración de Oncólogos, Neumólogos y Fisioterapeutas para un tratamiento integral del paciente.