Intestino Irritable: Cómo identificarlo y diferenciarlo de otros trastornos gastrointestinales
El Síndrome del Intestino Irritable (SII) es un trastorno digestivo funcional que afecta a millones de personas en el mundo.
Sus síntomas, que van desde molestias leves hasta afecciones que impactan significativamente la calidad de vida, pueden confundirse fácilmente con los de otras patologías gastrointestinales.
Pero, ¿cómo saber si el malestar digestivo se debe al intestino irritable o a otra causa?
Principales síntomas del Intestino Irritable
El Intestino Irritable se caracteriza por la presencia de una serie de síntomas que, aunque varían de una persona a otra, siguen ciertos patrones comunes:
- Dolor Abdominal y calambres
- Gases y flatulencia
- Sensación de llenura o saciedad precoz
- Distensión abdominal
- Cambios en los hábitos intestinales (Diarrea, Estreñimiento o ambos)
Los síntomas difieren de una persona a otra, y van de leves a graves. La mayoría de las personas tiene síntomas leves. Para que se diagnostique este síndrome, los síntomas deben presentarse al menos tres días al mes durante un período de tres meses o más. Es característico que el dolor y otros malestares disminuyan después de evacuar, y que se agraven si se altera la frecuencia de las deposiciones.
¿Qué alimentos empeoran los síntomas?
Muchos pacientes con Síndrome de Intestino Irritable notan que ciertos alimentos o bebidas exacerban sus síntomas. Los más comunes incluyen:
- Trigo, cebada y centeno
- Productos lácteos
- Frutas cítricas
- Alubias, frijoles o porotos
- Col o repollo
- Leche
- Bebidas carbonatadas
Reconocer estos desencadenantes y reducir su consumo puede marcar una gran diferencia en el bienestar diario.
¿Influye el Estrés en el Intestino Irritable?
El Estrés, aunque no causa directamente el Intestino Irritable, puede intensificar sus síntomas. Períodos de alta tensión emocional, como aquellos vividos durante eventos traumáticos en la infancia o adolescencia (abuso emocional, físico o sexual), se asocian con un mayor riesgo y gravedad del síndrome.
Tratamientos alternativos para los síntomas digestivos
Existen plantas medicinales que han demostrado ser útiles para aliviar algunos de los síntomas asociados al Síndrome de Intestino Irritable.
La Menta piperita (peppermint oil) es un cruce de la menta acuática y la hierbabuena. Considerada como una de las plantas medicinales más antiguas del planeta, los romanos y los egipcios la utilizaron para el tratamiento de los trastornos digestivos. Su ingrediente activo es el metanol, el cual actúa como bloqueador de los canales del calcio del músculo liso intestinal.
Además, el Jengibre es una planta de origen asiático ampliamente reconocida durante siglos por sus usos tanto en la cocina como en la medicina tradicional debido a su distintivo sabor y a sus beneficios para la salud.
Al estimular el Páncreas, el jengibre permite aumentar la producción de enzimas que favorecen la digestión de los alimentos, y por sus compuestos fenólicos ayuda a tratar la indigestión crónica. Alivia la irritación gastrointestinal favoreciendo la digestión.
Asimismo, evita la aparición de efectos secundarios relacionados con la mala absorción de los alimentos como los gases, flatulencias, la pesadez, los ardores y los dolores estomacales, mejorando el tránsito intestinal.
El papel de los probióticos en la Microbiota Intestinal
Los probióticos en la Microbiota Intestinal juegan un rol esencial en el Síndrome del Intestino Irritable mediante:
- Modificación del balance de citocinas inflamatorias y antiinflamatorias
- Modulación de la liberación de sales biliares en el colon
- Cambio en la microflora residente
- Alteración de la motilidad intestinal
Las bacterias más utilizadas en estos probióticos incluyen Bifidobacterium, Lactobacillus y Streptococcus salivarius.
Técnicas naturales para reducir la inflamación intestinal
En ocasiones, el tratamiento farmacológico no es eficaz para aliviar los síntomas de los pacientes con Colon Irritable. Además de que, con frecuencia, el Estrés Emocional dispara la sintomatología, se sugiere complementar con técnicas naturales para el manejo de la enfermedad. Las intervenciones "mente-cuerpo" se dividen en:
- Terapias de Relajación: incluyen yoga, relajación muscular progresiva y meditación. Las terapias de relajación por si solas no ofrecen beneficio, pero son de utilidad cuando se combinan con otros tratamientos psicoterapéuticos
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): se buscan patrones de conducta o pensamiento que conllevan emociones negativas y limitan el avance a un objetivo determinado. Se enseña al paciente a identificar estas ideas o conocimientos distorsionados, a analizarlos, identificar el patrón de respuesta ante un síntoma determinado y a mostrar formas de respuesta más adaptadas. En pruebas clínicas la TCC disminuyó los Síntomas Gastrointestinales y el Estrés Psicológico
- Terapia Psicodinámica (TPC): intenta proveer un entendimiento del modo en que el Estrés está ligado al estado emocional y éste a su vez a los síntomas digestivos. En estudios comparativos la TPC aumenta la calidad de vida y mejora los síntomas
- Hipnoterapia: su objetivo es crear un estado de sugestión en el cual se intenta modificar la percepción sensorial del paciente a los estímulos viscerales. Aún no se comprueba de manera definitiva un efecto sobre la fisiología gastrointestinal, pero sí sobre la modulación del dolor a nivel central. La limitante de la Hipnoterapia es que requiere personal entrenado, múltiples sesiones, depende del operador y sólo se ha probado en pruebas clínicas en sujetos con enfermedad refractaria
Relación entre Intestino Irritable, Ansiedad y Depresión
Ciertos problemas son más comunes en las personas con el Síndrome de Intestino Irritable y los expertos consideran que estos problemas pueden ser un factor importante para la aparición del problema.
Estos problemas incluyen eventos estresantes o difíciles en la infancia, como el abuso físico o sexual y ciertos problemas mentales, como Ansiedad, Depresión y Trastorno de Síntomas Somáticos.
Cambios en el estilo de vida que ayudan a controlar el SII
Hacer cambios en la alimentación puede ayudar a tratar sus síntomas. Es recomendable hacer algunos cambios como:
- Comer más fibra
- Evitar el gluten
- Evitar alimentos y bebidas que estimulen los intestinos (como bebidas que contengan cafeína, el té o las bebidas de cola)
- Comer porciones más pequeñas
Además, seguir un plan de alimentación especial llamado dieta baja en FODMAP. Algunas personas son sensibles a ciertos carbohidratos como la fructosa, los fructanos, la lactosa y otros, conocidos con la sigla en inglés FODMAP, que abarca los siguientes tipos de hidratos de carbono fermentables, los cuales deben estar en mínimas cantidades en la dieta: oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables que se encuentran en determinados granos o cereales, verduras, frutas y productos lácteos.
Las investigaciones sugieren que otros cambios en el estilo de vida pueden ayudar con los síntomas, como:
- Aumentar la actividad física
- Reducir en lo posible las situaciones estresantes
- Dormir lo suficiente
¿El intestino irritable se cura?
El Intestino Irritable puede ser una afección de por vida. Para algunas personas, los síntomas son incapacitantes y reducen la capacidad para trabajar, viajar y asistir a eventos sociales.
El Síndrome del Intestino Irritable no causa daño permanente en el intestino ni deriva en enfermedades graves como el cáncer. Aunque es una afección crónica en muchos casos, puede ser controlada eficazmente con una combinación de dieta, manejo del estrés y terapias complementarias.
Para muchas personas, aprender a reconocer y evitar los desencadenantes, adoptar hábitos saludables y contar con apoyo médico adecuado de un especialista en Medicina Alternativa o en Gastroenterología puede significar una mejora significativa en la calidad de vida.