Inestabilidad en la Rótula: ¿qué lesiones puede provocar?

Inestabilidad en la Rótula: ¿qué lesiones puede provocar?

Editado por: el 04/04/2023
 Una Luxación es el desplazamiento de la rótula de su posición natural frente a la rodilla, ubicándose a un lado de esta. La Luxación puede suceder por un golpe o un movimiento brusco mientras se realiza deporte o en otro tipo de actividades

 

Funciones de la Rótula

 

La Rótula es un hueso de forma ovalada que se localiza en la parte delantera de la Rodilla, el cual se mueve cuando la doblamos o estiramos. Se conoce también como la patela y su trabajo es mejorar el mecanismo por el cual el músculo cuádriceps estira la Rodilla, y hacer más eficiente la transmisión de la fuerza al patear, correr o caminar. Este hueso también cumple la función de proteger la Rodilla.

 

 

¿Qué es la inestabilidad en la Rótula?

 

Se emplea esta denominación cuando hay episodios repetidos de Luxación o Subluxación; es decir, cuando la rótula se sigue desplazando de su posición natural frente a la Rodilla. Esto puede suceder con ejercicios intensos, como el baile, pero también en actividades de la vida cotidiana como caminar, agacharse o girar. Cuando la Rótula se sale de su sitio el paciente presenta dolor, inflamación y especialmente gran incomodidad. Sin embargo, lo más grave es que cada episodio favorece el daño del cartílago de la articulación entre la rótula y el fémur. Este desgaste puede traer consecuencias como dolor crónico, traquido y limitación en la función de la rodilla.

 

Las Luxaciones de Rótula pueden ocurrir de un momento a otro

 

Una Luxación es el desplazamiento de la rótula de su posición natural frente a la rodilla, ubicándose a un lado de esta. La Luxación puede suceder por un golpe o un movimiento brusco mientras se realiza deporte o en otro tipo de actividades. Sin embargo, en algunas personas puede ocurrir sin trauma, al hacer un giro o al caer mal después de un salto. Usualmente la manera de posicionarla nuevamente en su sitio o reducirla, es estirando la rodilla. En ocasiones esto sucede de manera espontánea en el momento del trauma, pero en otras se requiere la asistencia de un Especialista en una clínica u hospital.

 

En la mayoría de los pacientes, una correcta rehabilitación física protege de nuevos episodios de Luxación. Sin embargo, en algunos casos podría necesitarse una intervención quirúrgica temprana, como cuando se presenta una fractura osteocondral (fragmento de hueso con cartílago) de la Rótula o del Fémur, que pueda ocurrir en el momento de la Luxación. Para descartarla es importante consultar al médico y realizar imágenes diagnósticas de la Rodilla.

 

Manejo no quirúrgico de la Luxación de Rótula

 

En primera instancia, después de reducir la Luxación de Rótula, el miembro inferior del paciente se inmoviliza, con la Rodilla en extensión, para evitar una nueva Luxación inmediata. Esto favorece que se desinflame, disminuya la intensidad del dolor y promueve la cicatrización inicial de las estructuras que se rompen con la Luxación (ligamento patelofemoral medial y retináculo medial).

 

Durante los primeros días puede ser necesario utilizar muletas para disminuir el apoyo. Después de 7-14 días, se inicia la fase de rehabilitación con Fisioterapia. El objetivo es disminuir la inflamación a través de terapia sedativa o modalidades que incluyen la aplicación de frío, calor, Ultrasonido y Radiofrecuencia, entre otras. Además, se empieza a recuperar el arco de movilidad de la Rodilla y se promueve la contracción muscular en la extremidad.

 

La última fase consiste en fortalecer los músculos alrededor de la Rodilla, de la Cadera y en la zona del tronco para mejorar la estabilidad de la Rótula, la biomecánica del movimiento de la rodilla y el equilibrio global del paciente, lo que disminuye el riesgo de nuevos episodios de luxación.

 

El tratamiento conservador tiene éxito en más del 80% de estos pacientes, recuperando la función y el regreso del paciente a las actividades deportivas. Sin embargo, algunas personas pueden continuar luxándose y requerir eventualmente cirugía. Hay factores de riesgo predisponentes para que la Rótula siga desplazándose, entre ellos: estar en crecimiento (tener menos de 18 años), tener la Rótula alta o Displasia del Surco Femoral (estas condiciones se evalúan con mediciones especiales en las Radiografías).

 

 

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

 

Cada paciente requiere una evaluación completa que incluye una entrevista con un Experto para analizar cómo ocurrió el primer episodio y los siguientes. Es importante saber si sólo ocurren con actividades deportivas o se presentan en la vida cotidiana. También se debe determinar si la Luxación sucede en flexión de la Rodilla o en extensión.

 

Luego, en el examen físico, se evalúa si hay signos de inestabilidad como desplazamiento aumentado de la Rótula, sensación de que se va a salir al manipularla (aprehensión), movimientos anormales de la misma (signo de la “J”), atrofia de los músculos del muslo o mal alineamiento de la extremidad (genu valgo, genu varo). El ligamento patelofemoral medial de la Rodilla es el principal estabilizador estático de la Rótula para evitar su desplazamiento lateral. Por ende, el pilar del tratamiento quirúrgico, se centra en la reconstrucción de este ligamento.

 

Las imágenes diagnósticas que incluyen Rayos X, Resonancia Magnética y/o Escanografía, son fundamentales para tomar la decisión sobre el tipo de tratamiento quirúrgico que debe realizarse. El planeamiento de la cirugía es muy importante y debe considerar los aspectos que propician el desplazamiento de la Rótula para corregirlos y evaluar los procedimientos a seguir, con el fin de minimizar el riesgo de una nueva Luxación.

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