Hidradenitis supurativa (HS): Guía clara para entenderla y actuar a tiempo
La Hidradenitis supurativa suele generar confusión, miedo y, en muchos casos, retrasos en el diagnóstico.
Parte de mi trabajo como dermatóloga es ayudarte a ponerle nombre a lo que te ocurre en la piel, para que puedas entenderlo y tratarlo de forma adecuada.
Este artículo está pensado para pacientes y personas interesadas en conocer qué es la HS, por qué no debe confundirse con granos comunes y qué se puede hacer para mejorar la calidad de vida cuando aparece.
¿Qué es la Hidradenitis y por qué no debe confundirse con granos o infecciones comunes?
La Hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica, no contagiosa y posiblemente hereditaria. Afecta las zonas de la piel donde se concentran las glándulas sudoríparas apocrinas. Aunque es más frecuente en mujeres, también puede presentarse en hombres.
No debe confundirse con:
- Granos comunes
- Infecciones de la piel
- Acné
La diferencia clave es que una infección común suele ser pasajera y mejora de forma definitiva con un ciclo de antibióticos. En cambio, la Hidradenitis supurativa es un problema del sistema inmunitario, que provoca una inflamación profunda, recurrente y persistente. Si no se trata a tiempo, puede dejar cicatrices importantes.
¿Cuáles son los primeros síntomas y en qué zonas suele aparecer?
La Hidradenitis suele comenzar de forma silenciosa, lo que explica por qué muchas personas tardan años en recibir un diagnóstico correcto.
Los primeros síntomas incluyen:
- Bultos dolorosos o nódulos
- Sensación de “granos ciegos”
- Lesiones que pueden romperse y liberar un líquido parecido al pus, pero no es una infección
Las zonas de alerta son aquellas donde hay roce de piel con piel y mayor concentración de glándulas sudoríparas:
- Axilas
- Ingles y zona genital
- Debajo de las mamas
- Glúteos
¿Qué factores influyen y qué papel juega el sistema inmunológico?
Es importante aclararlo desde el inicio: no es tu culpa. La Hidradenitis supurativa aparece por una combinación de factores.
El sistema inmunológico reacciona de manera exagerada, generando una inflamación que bloquea el folículo piloso. Entre los factores más influyentes se encuentran:
- Genética: existe predisposición familiar en muchos casos
- Tabaquismo: uno de los principales disparadores que empeora la inflamación
- Sobrepeso: el roce constante en los pliegues puede agravar las lesiones
Aun así, incluso si no fumas, no tienes sobrepeso o no conoces familiares con la enfermedad, puedes desarrollar Hidradenitis supurativa.
¿Cómo se diagnostica y por qué es clave un abordaje temprano?
El diagnóstico es principalmente clínico, basado en:
- La revisión física
- La historia de los brotes
En la mayoría de los casos, se requiere una ecografía para evaluar la profundidad de las lesiones.
Acudir a consulta de forma temprana es fundamental porque, sin tratamiento, la Hidradenitis puede:
- Formar túneles debajo de la piel (fístulas)
- Generar deformidades importantes
Detectarla a tiempo puede evitar cirugías costosas y dolorosas en el futuro, protegiendo tu salud y bienestar.
¿Qué opciones de tratamiento existen y cómo mejorar la calidad de vida?
Hoy en día existen múltiples alternativas terapéuticas que se adaptan a las necesidades y posibilidades de cada paciente:
- Tratamientos tópicos y antibióticos específicos para brotes leves
- Tratamientos antiinflamatorios temporales
- Manejo hormonal
- Apoyo con terapias coadyuvantes
- Depilación láser
- Terapias biológicas, verdaderos “misiles” dirigidos a la inflamación en casos moderados a severos
Además, los cuidados diarios son fundamentales:
- Uso de ropa holgada de algodón
- Evitar el tabaco
No menos importante es el apoyo emocional. Vivir con Hidradenitis supurativa puede ser física y emocionalmente difícil. Contar con acompañamiento adecuado ayuda a recuperar la seguridad personal y mejorar la calidad de vida.
La Hidradenitis supurativa no es solo un problema de la piel, pero un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado pueden cambiar por completo su evolución. Escuchar a tu piel, acudir con un especialista en Dermatología y actuar a tiempo marca la diferencia.