Envejecimiento cutáneo

Escrito por: Dra. Janeth Acosta Méndez
Publicado: | Actualizado: 21/06/2018
Editado por: Top Doctors®

Dicen que el aspecto de tu piel cuenta la historia de tu vida. El problema es que en ocasiones la historia no siempre es la más exacta ¿Por qué algunas personas se ven mayores mientras otras logran lucir más jóvenes? Intentaremos resolver esta interesante pregunta a lo largo de este artículo.

¿Cómo está constituida la piel?

Empecemos por entender que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, constituye cerca del 16% de peso corporal y además es un indicador de tu condición de salud. Está conformada por tres capas: la epidermis que es la capa más superficial encargada de ser la barrera que protege tu cuerpo del mundo externo (químicos, radiación UV, tóxicos), la dermis que es la capa intermedia, crucial en el proceso de envejecimiento ya que recibe suplencia de vasos sanguíneos, contiene las fibras elásticas y el colágeno y como lo imaginas es la encargada de que tu piel luzca tensa y firme. Finalmente, la grasa subcutánea que es la capa más profunda.

Definición de envejecimiento

Ahora bien, entendiendo la estructura básica de la piel, los especialistas definen el envejecimiento como un proceso natural consecuencia del paso de los años, inicia desde el momento en el que nacemos y a lo largo de la vida sus efectos son visibles en nuestro cuerpo. El envejecimiento cutáneo se desarrolla desde los 20 años de edad y a partir de los 30 años empiezan a ser visibles los primeros signos del envejecimiento en nuestra piel. Es por eso que al mirarte al espejo al inicio de los 30 tu reflejo en el espejo no sea tan radiante como solía serlo.

El proceso de envejecimiento en la epidermis

Este proceso afecta a cada una de las capas de la piel y según el grado de afectación de cada una de ellas sentirás y veras algunos de los signos de envejecimiento que discutiremos a continuación. Comencemos con la epidermis, normalmente está se renueva cada 30 días, con el paso del tiempo esta renovación se prolonga y por esta razón la piel pierde luminosidad, se siente más áspera y la cicatrización se hace más lenta. Disminuye la producción de sebo, una secreción necesaria para la humectación natural de la piel, este descenso causa una piel seca y cuarteada. Como si esto no fuera poco, la capa más superficial se hace más sensible a los rayos del sol conocidos como la radiación ultravioleta, serán más visibles las manchas causadas por el sol, se acentuarán las pecas y empezarán a salir dilataciones de los vasos conocidos como “venitas”. La piel se adelgaza así que notaras que los moretones salen con más facilidad y son más evidentes.

Las arrugas y líneas de expresión

A nivel de la dermis los cambios no son menos, a partir de los 25 años hay una disminución del 1% anual en la cantidad de colágeno dérmico, uno de los componentes estructurales más importantes de la piel. La elastina una proteína que proporciona resistencia a la piel también se reduce con el envejecimiento. Las pérdidas de estos dos componentes hacen que el tejido de la dermis se desorganice y esto marca el inicio de las líneas de expresión y las arrugas superficiales. A medida que el proceso progresa las arrugas se transforman y se vuelven profundas y la flacidez facial por perdida de este soporte empieza a ser más evidente.

Estragos de la falta de retención de agua

La producción de ácido hialurónico la cual es masiva en la piel joven empieza a disminuir en la adultez provocando que las células del organismo sean incapaces en retener el agua, la piel se vuelve seca y pierde el volumen. Los vasos sanguíneos más pequeños presentes en esta capa disminuyen su funcionamiento lo que resulta en un menor transporte de oxígeno y de nutrientes a toda la piel con pérdida de la apariencia de sana y juvenil.

Finalmente, en la grasa subcutánea hay una disminución en el número y tamaño de las células que almacenan las grasas. La pérdida del tamaño de estas células causa una pérdida masiva de volumen y la aparición de arrugas profundas.

Signos de envejecimiento en la piel

Como ya entenderás, todas las capas de la piel reciben un gran golpe durante nuestras vidas y con el tiempo el daño empieza a ser acumulativo. Los signos visibles del envejecimiento más importantes son:

  • Las arrugas: Primer signo notorio de envejecimiento, inician a la edad de 25 años con la acentuación de las líneas de expresión. Estas líneas junto con las arrugas aparecen en diferentes áreas de la cara y son fácilmente observables. Empiezan hacer evidentes en la parte externa del reborde de los ojos (patas de gallo). Las arrugas de la frente se observan como líneas marcadas horizontales, inician como resultado de la expresión facial, pero a medida que pasa el tiempo tienden a convertirse en más profundas.  Las líneas verticales que aparecen entre las cejas son causadas por el fruncimiento del ceño. La pérdida del volumen y la flacidez facial causan la aparición de las arrugas profundas conocidas como aquellas que aparecen en los pliegues formados ente la nariz y la boca.

 

  • Perdida del volumen: Causa una pérdida de la apariencia usual del rostro y del cuello, se traduce en flacidez de la piel y perdida de los contornos. Estos cambios dan al rostro una apariencia negativa o de estrés, lo que puede llevar a una percepción incorrecta de estado de animo de la persona.

 

  • Perdida de la densidad: En un proceso que inicia alrededor de los 50 años, se caracteriza por perdida de la elasticidad, la estructura del soporte de la piel pierde firmeza y contribuye a la formación de arrugas profundas.

 

  • Manchas: Manchas café con diferentes intensidades en el tono que aparecen principalmente en las zonas expuestas a la luz del sol. Pueden hacerse más oscuras y más grandes con la exposición solar repetida.

 

  • Dilataciones vasculares: Son vasos de color rojo o rosado que se hacen más evidentes, suelen aparecer en la cara en las mejillas, mentón y área del escote. Dan la apariencia de enrojecimiento facial persistente que suele empeorarse con el calor, la ingesta de comidas picantes o calientes y la exposición solar.

 

  • Punto negro: Más conocidos como espinillas, a medidas que envejece la piel estos puntos negros se hacen más evidentes y más grandes. Son el resultado de la oxidación del sebo. Se presentan en las mejillas, mentón, nariz y espalda.

 

Por Dra. Janeth Acosta Méndez
Dermatología

La Dermatóloga, Dra. María Janeth Acosta Méndez es una destacada especialista con más de 20 años de experiencia. Actualmente dirige el Grupo Medicina Dermatológica. Es egresada como Médico Cirujano General de la Escuela de Medicina Juan N. Corpas, posteriormente realizó la especialidad en Dermatología en Fundación Facultad Regional de Medicina. Servicio de Dermatología en Brasil. Es experta en Rejuvenecimiento fácil, Hilos tensores, Melasma, Acné, Alopecia, Corrección de cicatrices, entre otros tratamientos. La doctora es miembro de la Sociedad Colombiana de Dermatología, miembro fundador de la Sociedad Colombiana de Dermatología Láser, Sociedad Brasilera de Dermatología, por mencionar algunas. Gracias a esto la Dra. Acosta Méndez es una renombrada especialista en Dermatología en Bogotá, Colombia.

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