Diferencias entre Dermatitis y Psoriasis: Guía para el paciente
Como dermatóloga y también como paciente, sé que pocas cosas generan tanta angustia como mirarse al espejo y no reconocer la propia piel. Ese prurito que no te deja dormir o esa mancha que no desaparece casi nunca es solo “resequedad”. Muchas veces, la piel está pidiendo ser escuchada y correctamente identificada para recibir el tratamiento adecuado y oportuno.
Este artículo ha sido elaborado con base en guías clínicas estrictas y con un enfoque claro para el paciente. Aquí encontrarás pistas que pueden ayudarte a comprender mejor lo que ocurre en tu piel y por qué es tan importante llegar a un diagnóstico correcto.
Si sientes que tu piel te está enviando un mensaje, no vivas más tiempo con incertidumbre. El primer paso para recuperar la tranquilidad es entender qué está pasando.
¿Qué es cada una y en qué se diferencian a nivel general?
Aunque tanto la Dermatitis atópica como la Psoriasis son enfermedades inflamatorias de la piel, su comportamiento y origen son muy distintos.
La Dermatitis atópica afecta aproximadamente a 17 de cada 100 personas en el mundo. Es un problema de la barrera cutánea, cuya función es protegerte del entorno. Cuando esta barrera falla, la piel no logra retener la humedad y reacciona de forma exagerada frente a irritantes externos, generando inflamación y una intensa piquiña o prurito.
La Psoriasis, en cambio, afecta a cerca de 3 de cada 100 personas y es una enfermedad autoinmune. En este caso, el sistema inmunológico no funciona adecuadamente y acelera el ciclo de renovación de las células de la piel. En lugar de renovarse cada 28 días, lo hacen en pocos días, lo que provoca acumulación de células en la superficie, dando lugar a una piel gruesa y escamosa.
¿Cómo se manifiestan visualmente?
Si bien son muy similares, tanto la Dermatitis como la Psoriasis tienen manifestaciones clínicas que permiten
Manifestaciones de la Dermatitis
La Dermatitis suele verse como parches rojos, principalmente en pliegues internos, con bordes poco definidos. Puede haber pequeñas costras causadas por el rascado o incluso “llorar” líquido cuando está muy activa o sobreinfectada. La piel se observa muy seca, con un aspecto grueso, similar a la piel de un elefante.
Manifestaciones de la Psoriasis
La Psoriasis se presenta como placas rojas bien definidas, con bordes claros y cubiertas por una escama gruesa, plateada o blanquecina, que recuerda a un caparazón. Al desprenderse, puede dejar pequeños puntos de sangrado. Es frecuente que afecte el cuero cabelludo y también puede comprometer las uñas.
Zonas frecuentes y evolución
Dermatitis
- Prefiere los pliegues: cara interna de brazos y piernas, región inguinal, cara y cuello
- Evoluciona en brotes, muy relacionados con el clima y el estrés
- El prurito suele ser muy intenso y persistente
Psoriasis
- Aparece con mayor frecuencia en zonas de roce o presión, como codos, rodillas (cara externa), región lumbar y cuero cabelludo
- Es una condición crónica, que puede durar meses sin tratamiento
- Aunque puede producir picazón, en muchos casos los síntomas subjetivos son menores
- Puede acompañarse de uñas frágiles y dolor articular
Importancia del diagnóstico para identificar el tratamiento adecuado
La automedicación es especialmente peligrosa en estas enfermedades, ya que los tratamientos pueden ser opuestos. Lo que mejora una, puede empeorar gravemente la otra.
Por ejemplo:
- Los corticoides sistémicos son un agravante frecuente en la Psoriasis
- Algunas cremas utilizadas en Psoriasis, como el alquitrán de hulla, pueden causar dolor intenso e incluso quemaduras en la piel con Dermatitis atópica
El enfoque terapéutico es muy distinto:
- En Dermatitis, el objetivo es “sellar” la piel con hidratantes potentes y desinflamatorios suaves
- En Psoriasis, se necesitan medicamentos que frenen la producción acelerada de células, como queratolíticos que reducen la escama o terapias biológicas en casos severos
Un diagnóstico erróneo no solo retrasa el alivio, sino que puede provocar episodios incómodos e incluso graves.
El papel del sistema inmunológico, la genética y el ambiente
Sistema inmunológico
En la Dermatitis, el sistema inmunológico está constantemente hiperalerta frente a lo externo. No significa que seas alérgico, sino que la piel reacciona de forma exagerada a estímulos comunes.
En la Psoriasis, el sistema inmunológico se activa de manera inadecuada contra el propio cuerpo, interpretando erróneamente una agresión externa y respondiendo con un aumento del grosor de la piel.
Genética
Ambas enfermedades tienen un fuerte componente familiar. Si tus padres las padecieron, existe mayor probabilidad de desarrollarlas, aunque no es obligatorio que haya antecedentes conocidos. Durante muchos años, estas enfermedades se confundieron con infecciones como la lepra, lo que generó estigmas y silencios familiares.
Ambiente
El frío y la sequedad empeoran tanto la Dermatitis como la Psoriasis. Sin embargo, la Psoriasis tiene una relación especialmente marcada con el consumo de alcohol, tabaco y ciertos medicamentos, ya que responde de forma sensible a factores que resultan dañinos para el organismo.
Comprender las diferencias entre Dermatitis y Psoriasis es clave para cuidar tu piel con responsabilidad. Identificarlas correctamente no solo evita errores en el tratamiento, sino que te acerca más rápido a recuperar el bienestar y la paz con tu piel.