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Cirugía de Epilepsia: cuándo se considera y cómo puede ayudar a controlar las crisis

“Mis crisis siguen ocurriendo aunque tomo medicamentos”. Para algunas personas con Epilepsia, esta situación puede indicar que es necesario estudiar otras alternativas de tratamiento. La Cirugía de Epilepsia puede considerarse cuando las crisis continúan a pesar del tratamiento farmacológico adecuado y existe una zona del cerebro responsable de generarlas que puede tratarse de manera segura.

¿Qué es la Cirugía de Epilepsia?

La Cirugía de Epilepsia es un conjunto de procedimientos destinados a controlar las crisis epilépticas mediante la eliminación, desconexión o modificación de la región cerebral donde se originan, siempre que pueda realizarse sin producir un déficit neurológico inaceptable.

No todas las personas con Epilepsia necesitan una cirugía. Se trata de una opción terapéutica para pacientes cuidadosamente seleccionados, especialmente cuando existe Epilepsia farmacorresistente, es decir, cuando las crisis persisten pese al uso adecuado de medicamentos Antiepilépticos.

El objetivo no es únicamente disminuir el número de crisis. En pacientes seleccionados, el tratamiento quirúrgico puede lograr un control completo o significativo de las crisis y favorecer una mejor calidad de vida.

¿Cuándo se considera una cirugía para la Epilepsia?

La cirugía puede considerarse principalmente cuando una persona continúa presentando crisis a pesar de haber recibido un tratamiento adecuado con medicamentos Antiepilépticos.

La persistencia de crisis no significa automáticamente que el paciente sea candidato a una intervención. Primero es necesario confirmar que se trata realmente de Epilepsia, identificar el tipo de crisis y determinar de dónde se originan.

La evaluación también debe establecer si existe una zona cerebral responsable de las crisis que pueda ser tratada sin afectar funciones importantes como el lenguaje, la memoria, el movimiento o la visión.

Por esta razón, la decisión quirúrgica requiere una valoración especializada y multidisciplinaria.

¿Cómo se identifica la zona del cerebro donde comienzan las crisis?

La localización del foco epiléptico requiere integrar diferentes estudios. El Electroencefalograma (EEG) permite registrar la actividad eléctrica cerebral y puede ayudar a identificar patrones relacionados con las crisis.

La Resonancia Magnética cerebral permite buscar lesiones estructurales que puedan estar relacionadas con la Epilepsia, como alteraciones del desarrollo cortical, tumores, lesiones vasculares o cambios asociados con determinadas enfermedades.

En algunos pacientes también pueden utilizarse estudios funcionales y metabólicos, así como evaluaciones neuropsicológicas. Cuando la información obtenida mediante estudios no invasivos no es suficiente, pueden utilizarse técnicas de monitoreo más avanzadas para localizar con mayor precisión el origen de las crisis.

El objetivo de esta evaluación es construir un mapa individualizado de la actividad cerebral y determinar si existe una zona susceptible de tratamiento quirúrgico.

¿Qué tipos de Cirugía de Epilepsia existen?

El procedimiento depende del lugar donde se originan las crisis, la causa de la Epilepsia y la relación de esa zona con funciones cerebrales importantes.

En algunos pacientes puede realizarse una cirugía resectiva, que consiste en retirar la región cerebral responsable de generar las crisis cuando su extracción es segura.

En otros casos pueden utilizarse procedimientos de desconexión, cuyo objetivo es impedir que la actividad epiléptica se propague hacia otras regiones del cerebro.

También existen tratamientos de Neuromodulación, que utilizan dispositivos para modificar la actividad de determinadas redes neuronales cuando no es posible retirar de manera segura el foco epiléptico.

Por ello, no existe una única “Cirugía de Epilepsia”. El tratamiento se selecciona de acuerdo con las características anatómicas, eléctricas y funcionales de cada paciente.

¿La cirugía puede curar la Epilepsia?

En algunos pacientes, la cirugía puede conseguir un control completo de las crisis durante periodos prolongados, pero no puede garantizarse el mismo resultado para todas las personas.

El pronóstico depende de factores como el tipo de Epilepsia, la localización y causa del foco epiléptico, la posibilidad de retirar o desconectar esa región de forma segura y las características individuales del paciente.

Por esta razón, antes de una intervención se realiza una evaluación detallada para estimar tanto los posibles beneficios como los riesgos.

La cirugía debe entenderse como parte de un tratamiento integral y no como una solución automática para cualquier tipo de Epilepsia.

¿Qué pasa si no es posible retirar la zona que provoca las crisis?

Cuando el foco epiléptico se encuentra en una región cerebral que participa en funciones esenciales, retirarlo podría generar un riesgo importante. En estos casos pueden considerarse otras alternativas.

La Neuromodulación es una de ellas. Dependiendo del paciente, pueden utilizarse diferentes sistemas de estimulación para modificar la actividad de las redes cerebrales relacionadas con las crisis.

También puede ser necesario ajustar el tratamiento farmacológico o combinar diferentes estrategias terapéuticas.

La imposibilidad de realizar una cirugía resectiva no significa que se hayan agotado todas las opciones de tratamiento.

¿Cuándo es importante consultar a un especialista en Epilepsia?

Es recomendable buscar una valoración especializada cuando las crisis continúan a pesar del tratamiento, cuando existen dudas sobre el diagnóstico o cuando los episodios afectan de manera importante la vida cotidiana.

También debe considerarse una evaluación especializada ante crisis frecuentes, lesiones cerebrales asociadas, efectos adversos importantes de los medicamentos o situaciones en las que exista sospecha de Epilepsia farmacorresistente.

La evaluación temprana es importante porque permite determinar si el paciente podría beneficiarse de una valoración prequirúrgica y evita prolongar innecesariamente tratamientos que no están consiguiendo un control adecuado.

¿Por qué es importante estudiar la Epilepsia antes de decidir una cirugía?

La Cirugía de Epilepsia requiere una planificación individualizada porque el cerebro no funciona como un conjunto de áreas aisladas. Las regiones responsables de las crisis pueden encontrarse cerca de estructuras relacionadas con el lenguaje, la memoria, el movimiento u otras funciones.

Por eso, antes de operar es necesario equilibrar dos objetivos: controlar las crisis y preservar las funciones neurológicas importantes.

La decisión debe surgir de una evaluación especializada que integre Neurología, Neurocirugía, Neurofisiología, Neuropsicología y estudios de imagen, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.

¿Cuándo buscar valoración especializada?

Crisis que continúan pese al tratamiento: puede ser necesario evaluar si existe Epilepsia farmacorresistente

Dudas sobre el diagnóstico: algunos episodios pueden parecer crisis epilépticas sin tener el mismo origen

Lesión cerebral identificada: determinadas alteraciones estructurales pueden estar relacionadas con las crisis

Efectos adversos importantes de los medicamentos: requieren revisar alternativas terapéuticas

Impacto importante en la calidad de vida: las crisis recurrentes pueden limitar actividades personales, escolares, laborales y sociales.