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Circuncisión: indicaciones, beneficios y cuidados

Aunque es un procedimiento relativamente simple, debe estar correctamente indicado y realizado por un profesional capacitado.


La Circuncisión es un procedimiento quirúrgico que consiste en la extirpación total o parcial del prepucio, la piel que recubre el glande del pene. Puede realizarse por motivos médicos, religiosos, culturales o preventivos, y es una de las cirugías más frecuentes en el mundo.

¿Cuándo está indicada médicamente?

Las principales indicaciones médicas incluyen:

1. Fimosis

Es la imposibilidad de retraer el prepucio sobre el glande. Puede causar dolor, infecciones repetidas o dificultad para la higiene.

2. Parafimosis

Ocurre cuando el prepucio retraído no puede volver a su posición original, lo que puede comprometer la circulación y requiere atención urgente.

3. Balanitis o balanopostitis recurrente

Infecciones repetidas del glande y el prepucio que no responden adecuadamente al tratamiento médico.

4. Prevención en pacientes específicos

En algunos adultos con alto riesgo de infecciones urinarias recurrentes o determinadas enfermedades, puede considerarse como medida preventiva.

¿Tiene beneficios para la salud?

Diversos estudios han mostrado que la circuncisión puede:

  • Reducir el riesgo de infecciones urinarias en lactantes.
  • Disminuir la incidencia de infecciones de transmisión sexual (como VIH en poblaciones de alto riesgo).
  • Reducir el riesgo de cáncer de pene (una enfermedad poco frecuente).
  • Facilitar la higiene en casos donde existe dificultad para retraer el prepucio.


Sin embargo, no es obligatoria desde el punto de vista médico en todos los casos. La higiene adecuada y los controles médicos también son efectivos para prevenir problemas.

¿A qué edad puede realizarse?

  • Recién nacidos: Es más simple, con recuperación rápida.
  • Niños: Se indica cuando hay fimosis persistente después de los 3–5 años o síntomas asociados.
  • Adolescentes y adultos: Se realiza con anestesia local o regional; la recuperación es un poco más prolongada.

¿Cómo es la recuperación?

En general:

  • Puede haber leve inflamación y molestias durante los primeros días.
  • Se recomienda mantener la zona limpia y seca.
  • Evitar actividad física intensa por 2–3 semanas.
  • En adultos, se aconseja abstinencia sexual aproximadamente 4 semanas.


La cicatrización completa suele lograrse en 3 a 4 semanas.

¿Existen riesgos?

Como toda cirugía, aunque es segura, puede presentar:

  • Sangrado leve.
  • Infección local (poco frecuente si se siguen cuidados adecuados).
  • Inflamación transitoria.


Las complicaciones graves son raras cuando el procedimiento se realiza en condiciones adecuadas.


La clave es una evaluación médica adecuada, una indicación precisa y realizarla en un entorno seguro para garantizar una recuperación óptima.